Youth Op-Ed: Bregando con la Nueva Normalidad

May 15, 2020 By Diana P, Translated by Dra. Rosita Puig Diaz
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Cuando la principal de la escuela anunció el cierre (por tres semanas), los sonidos de alegría fueron ensordecedores.

Los estudiantes estaban como locos, excitados por las alargadas vacaciones de primavera. Los maestros permanecieron serios, anunciando con gravedad los cambios de planes como para distraer nuestros oídos. 

La mayoría de nosotros fallamos en entender lo que significaba, hasta que fue muy tarde para intercambiar las despedidas tiernas con amigos y maestros, muy tarde para repetir palabras de apoyo, muy tarde para estar todos juntos por última vez.

Una Nueva Normalidad.

Cinco semanas después de las primeras noticias, todos nos hemos dado cuenta lo que significa. La escuela ha sido cancelada hasta agosto. En las redes sociales hay afirmaciones positivas ( !podemos hacerlo, vamos a estar bien, quédate en casa!) y contenidos con proyecciones y estadísticas. Los estudiantes afortunados proyectan fotos continuamente del aburrimiento, pidiendo a la audiencia constantemente algo que hacer. Mientras tanto los desafortunados están tan agobiados por sus problemas económicos y de salud que ni siquiera pueden atender nuestras video conferencias a través de ZOOM.

En las videos conferencias los estudiantes privilegiados, hablan de los menos afortunados (lo cual no es necesario, ya que los menos privilegiados no son capaces de escuchar lo que dicen sus compañeros de clase). Los maestros hablan en confidencia de sus estudiantes - como han perdido el ingreso familiar, como han perdido su bienestar o han perdido a un miembro de la familia. Los estudiantes afortunados mueven y bajan la cabeza  conscientes del privilegio que tienen, sin embargo les resulta imposible alejarse de sus pensamientos sobre ellos mismos y su aburrimiento.

Ese aburrimiento se filtra en cada clase , cada mensaje que se publica en las redes sociales, cada mensaje de texto/ o conversacion telefónica. Aún cuando está lejos de los grandes problemas que todos enfrentamos, la falta de relaciones sociales es realmente desconcertante.

Las videos conferencias carecen de los comentarios y réplicas que suceden cuando las clases son presenciales. No tienen el contacto visual y el lenguaje corporal,  las señas entre estudiantes , etc. A habido un aumento en el número de estudiantes que apagan sus cámaras y silencian el video, dejando solo el cuadro negro con el nombre alrededor de la cara solitaria de la maestra.

Las clases transcurren de forma mas lenta y no es lo mismo que antes. Si algo iba a desalentar a los jóvenes a llevar un estilo de vida completamente en línea esto ha sido.  El FaceTime no puede reeemplazar las Asambleas de amigos. Zoom  no puede reeemplazar las Asambleas de los compañeros de clase y la maestra . Las redes sociales no pueden reemplazar el discurso emocional e intelectual de confusión y dolor.

Cómo lo estoy llevando?

Algunos estudiantes, como yo, tenemos que cuidar de parientes mas jóvenes , niños demasiado pequeños para aprender solos. Dado que los padres están ocupados , los hijos mayores  deben dividir su tiempo entre aprender ellos y enseñar a otros. Yo he logrado mantener una lista de tareas  diarias para llevar el itinerario diario , pero el día es bien duro y se pone peor por mi falta de motivación.

En un intento de buscar un remedio a mi fatiga , he vuelto a mis antiguos hábitos. Escucho las noticias diarias, lo que hacía cuando pedaleaba en la bicicleta para llegar a la escuela. Me visto bien y uso adornos como aretes y brazaletes, lo que hacía para que me echaran piropos en la escuela. Limpio el escritorio , dibujo en mis cuadernos, organizo la mochila  y la computadora y trato de sentirme en mi espacio. A pesar de que son actividades rutinarias, me ayudan a tener un sentido de normalidad que es tan necesario en estos días.

El Coronavirus no discrimina . Todos los grupo sociales han sido afectados por el virus, a pesar del cambio a la educación en línea, la pérdida del ingreso familiar (con el aumento de la pérdida de empleos) o simplemente perder la forma en que nos relacionamos.

Aquellos que han tenido la suerte de tener una familia con quien intercambiar bromas o consolarse entre ellos. Pero aún así todos experimentan la falta de intercambio social. Esto es un problema mundial, involuntario, un experimento social, probando nuestra necesidad de relacionarnos con otras personas y nuestra relación con el internet. Y ya vemos que los resultados son claros.