Adiós al icónico Radar de Arecibo

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Los astrónomos se despidieron con tristeza del radiotelescopio de 57 años del Observatorio de Arecibo en Puerto Rico.

El telescopio de Arecibo fue el segundo satélite de radio más grande del mundo con 305 metros de diámetro. Su enorme tamaño y ubicación ideal significaban que Arecibo no tenía rival en la transmisión o recepción de señales de radio.

Desafortunadamente, la edad y el clima lo desgastaron durante el último medio siglo. En diciembre de 2020, el telescopio sufrió daños importantes y finalmente se derrumbó, sellando su destino. Ahora los científicos lamentan la pérdida del icónico telescopio histórico.

Telescopio de Arecibo

El telescopio de Arecibo fue construido en 1963 por el profesor de Cornell William E. Gordo, quien estaba interesado en usar la luz de radio para analizar la ionosfera, parte de nuestra atmósfera superior. Los radiotelescopios recogen y analizan ondas de radio naturales débiles de objetos en el espacio, como planetas y estrellas.

Desde entonces, los científicos han utilizado el telescopio para muchos otros descubrimientos científicos innovadores.

Su contribución más famosa fue durante el esfuerzo de 1974 Search for Extraterrestrial Intelligence (SETI). El telescopio transmitió un mensaje de radio de 3 minutos de duración, "el mensaje de Arecibo", a un gran cúmulo de estrellas llamado M13. Arecibo localizó el primer púlsar binario (un sistema de dos estrellas que orbitan el mismo objeto) en 1974, y en 1992 el telescopio ayudó a descubrir el primer planeta fuera de nuestro sistema solar.

Los increíbles descubrimientos de Arecibo se deben tanto a su ubicación como a su enorme tamaño. Los científicos construyeron a propósito Arecibo cerca del ecuador en un sumidero natural que se encuentra en el noroeste de Puerto Rico. Los planetas pasan directamente sobre el ecuador, lo que facilita que el telescopio los observe.

Úsese y tírese

Desafortunadamente, el telescopio de Arecibo se enfrentó al desgaste en los últimos años. Junto con el resto de Puerto Rico, el telescopio y el observatorio sufrieron daños significativos por el huracán María en 2017. El devastador huracán rompió la antena de 96 pies (29 metros) del telescopio, que luego perforó el plato de metal gigante.

En agosto de 2020, uno de los cables principales de la estructura se salió de su enchufe y dañó el plato grande del telescopio. Mientras se realizaban las reparaciones, otro cable se cayó en noviembre de 2020, causando más daños. Las autoridades creían que el telescopio estaba al borde del colapso y recomendaron apagarlo.

Desafortunadamente, las espantosas predicciones de los funcionarios se hicieron realidad el 1 de diciembre. Una plataforma de 900 toneladas, suspendida sobre el imponente satélite por cables gastados, cayó repentinamente. La plataforma rompió la sección superior de las tres torres de soporte de satélites, causó un fuerte impacto en el plato y dañó significativamente las instalaciones circundantes. Afortunadamente, nadie salió herido.

El telescopio de Arecibo ocupa un lugar especial en los corazones de los científicos y los fanáticos de la astronomía por igual, y nada puede reemplazar su importancia histórica y cultural. Sin embargo, la mayor parte del trabajo científico real realizado por el telescopio no se pierde. Los científicos del observatorio pueden continuar la mayor parte de su investigación desde diferentes observatorios.

El siguiente video muestra los descubrimientos y el legado de Arecibo.

Fuentes: NYTimes, NSF, Space.com, NPR, Verge, naic.edu